La extracción

¿Aún estamos a tiempo?

¿Cuál es la esencia humana? ¿Cómo se expresa? ¿Qué guía al hombre en su camino por la vida? ¿Qué hay de la búsqueda por un estado de felicidad? Pasado, presente y futuro se mezclan, confunden y trasmutan, y dan paso a un escenario donde lo real parece ficticio y viceversa. La búsqueda de la verdad justifica los medios en un mundo donde parecen hallarse en crisis los valores y cualidades positivas. Todas estas cuestiones impulsan el trabajo artístico de José Capaz, quien, a través del hecho pictórico, indaga en lo más esencial del ser humano, principalmente a nivel cognitivo.

La extracción, pone ante el espectador la más reciente obra del artista, resultado de todo un año de reflexión, indagación y ejercicio pictórico. Conformada por grandes pinturas en la técnica del óleo sobre lienzo, la muestra parece interpelar a todo aquel que entre en las salas de Galería Servando pensando que su relación será meramente contemplativa, pasiva. Ocho lienzos de tres metros de altura y dieciocho metros de ancho en su totalidad cubren de arriba abajo las paredes del espacio. El choque, como estrategia de comunicación es empleado en esta exposición no solo por los grandes formatos de las pinturas que dan forma a esta instalación, sino también por los colores empleados a estas escalas, donde los ocres, rojos y cálidos en general llevan a esta imagen a quedar impregnada en quien la aprecie. Sin dudas, la indiferencia no es una opción.

En su obra, José se vale de diversos escenarios simbólicos, provenientes tanto de la naturaleza como de la propia acción del hombre y pone en evidencia la conexión, -a veces antagónica- entre ambos. El árbol y la madera como cuerpo principal, adquieren una fuerte connotación, en este caso vinculados a ese estado de crisis en que se halla el hombre como ser, y al que el artista insiste en apuntar. Esta idea se reafirma desde el diálogo con otro elemento de fuerte carácter simbólico como es el fuego, relación que apunta un tanto a lo caótico, donde todo parece estar encaminado a caer bajo las llamas de un incendio, que, no obstante, aún se muestra incipiente. Los ocho lienzos que conforman la pieza, en su conjunto, muestran una continuidad a modo de capas, donde la individualidad parece haber desaparecido para dar lugar a un conjunto amontonado de cuerpos deshumanizados, troncos de árboles, maquinarias y aletas de tiburón, elemento simbólico recurrente en la obra de Capaz, el cual apunta a la pérdida de la ‘esencia’ como seres humanos.

Metáfora de un mundo actual, donde todo parece llevar al abismo, más que pesimismo, la obra de José, invita a reflexionar sobre ciertas cuestiones -uno de los grandes valores del arte-, que en el día a día solemos pasar por alto, muchas veces guiados por una indiferencia -cuando menos- que actualmente parece abarcar gran parte de la acción y pensamiento humanos.

En este punto, La extracción se erige como un llamado de atención.

¿Aún estamos a tiempo?

Yo pienso que sí.

Gretel Castillo

La Habana, 23 de noviembre de 2021

Obras

Artistas